Las 5 zonas de aplicación que multiplican la fijación
Detrás de las orejas no es suficiente. Te enseñamos dónde sí.
Muñecas: el pulso y el calor ayudan a difundir la fragancia durante el día. No frotes el perfume; deja que se asiente solo.
Cuello y detrás de las orejas: son zonas cálidas e ideales para encuentros cercanos, porque proyectan el aroma con suavidad.
Pecho sobre la ropa: la tela puede retener mejor las notas de fondo. Hazlo con distancia para evitar manchas en prendas delicadas.
Detrás de las rodillas: el calor corporal sube y puede ayudar a que el aroma se perciba de forma gradual.
Cabello: una nube ligera sobre el cepillo puede dejar una estela elegante. Evita aplicar demasiado para no resecarlo.
